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Macron busca llevar calma: Francia asegura que llegará lista a los JJ.OO. 2030

Mientras los Alpes franceses siguen mostrando dudas, protestas y demoras en la organización, el presidente francés, Emmanuel Macron, salió esta semana a respaldar públicamente el proyecto de los Juegos Olímpicos de Invierno 2030 y aseguró que el país va a estar preparado para recibir el evento.

 

El mensaje llegó durante una ceremonia realizada en el Palacio del Elíseo, donde fueron homenajeados 18 medallistas de los Juegos de Milano-Cortina. Ahí, Macron aprovechó el momento para intentar bajar la tensión tanto puertas adentro como frente al Comité Olímpico Internacional, en medio de un clima que todavía genera bastante incertidumbre.

“Vamos a estar a la altura de estos Juegos Olímpicos de Invierno”, afirmó el mandatario, destacando que Francia quiere repetir el impacto que tuvieron los Juegos de París 2024, aunque ahora llevando toda esa energía a los Alpes.

 

 

La candidatura de Alpes 2030 fue aprobada por el COI en julio de 2024, aunque con varias condiciones políticas y financieras. Desde entonces, Francia tuvo que avanzar en garantías económicas y acuerdos institucionales para sostener un proyecto que viene acumulando contratiempos.

Uno de los principales problemas pasa por los tiempos. El propio COI advirtió en febrero que existen retrasos en objetivos clave de la organización, especialmente en infraestructura y conexiones de transporte entre centros de esquí. A diferencia de otras sedes olímpicas que suelen tener siete años de preparación, Francia cuenta con poco más de cinco.

El presupuesto operativo también aparece como uno de los grandes focos de discusión. Según trascendió, superaría los 2.000 millones de euros, mientras distintos grupos ciudadanos vienen reclamando un debate más profundo sobre el impacto económico y ambiental de los Juegos.

 

 

Uno de los puntos más sensibles tiene que ver con la nieve artificial. Varias organizaciones ambientales cuestionan la enorme cantidad de agua que requerirían las competencias en un contexto donde los Alpes ya sienten fuerte los efectos del cambio climático.

Incluso Naciones Unidas está analizando un expediente ambiental relacionado con la dependencia de nieve producida artificialmente para garantizar varias pruebas olímpicas.

En ese contexto, Macron intentó reforzar la idea de unos Juegos “más racionales”. Según explicó, el 95% de las sedes utilizarían infraestructura ya existente, evitando grandes construcciones nuevas y apuntando a un modelo que el gobierno considera más sustentable y económicamente viable.

 

 

Durante su discurso, Macron también remarcó que Francia llega fortalecida después de la experiencia organizativa de París 2024. Para el presidente, ese antecedente va a ser clave para afrontar un desafío complejo en términos de logística, movilidad, seguridad y operación en montaña.

Además, aprovechó para respaldar públicamente a Edgar Grospiron, presidente del comité organizador, que hasta ahora venía manteniendo un perfil bastante bajo.

“Es un desafío que vamos a sacar adelante”, aseguró Macron, convencido de que Francia podrá estar a la altura pese a todas las dudas que todavía rodean al proyecto.

Mientras tanto, el tiempo sigue corriendo. Y dentro del COI ya consideran que 2026 será un año clave para saber si la candidatura ‘Alpes 2030’ logra acelerar las obras y encaminar definitivamente una organización que todavía está lejos de transmitir tranquilidad total.

 

 

 

 

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