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Más de 100 esquiadores iluminaron la noche en La Hoya

Instructores, pisteros socorristas, trabajadores del centro, clubes y representantes del esquí adaptado fueron parte del tradicional descenso nocturno en Esquel, que reunió a cientos de personas en la montaña.

 

Cuando cayó la tarde sobre Esquel, La Hoya cambió el paisaje habitual de una jornada de esquí. Más de 100 esquiadores participaron de una nueva edición de la Bajada de Luces, el tradicional descenso nocturno que reúne a distintos protagonistas de la comunidad de montaña.

Instructores, pisteros socorristas, trabajadores del centro, referentes de clubes y representantes de la Asociación de Esquí Adaptado se pusieron los esquíes y bajaron juntos por las pistas, mientras cientos de visitantes se quedaron en el cerro para seguir el espectáculo desde el parador El Zorro.

La propuesta comenzó durante la tarde. El centro de esquí permitió esquiar hasta las 18, mientras que desde las 17 el ascenso para peatones fue gratuito. De esta manera, familias y turistas pudieron subir a la montaña, disfrutar del atardecer y esperar el momento del descenso.

 

Las luces bajaron por la montaña

A las 19, los participantes comenzaron a subir por la Telesilla del Cañadón hasta Plateau, donde se prepararon para la bajada.

Una hora más tarde, cerca de las 20, comenzó el descenso hacia la cota 1600. Desde el parador El Zorro, el público pudo seguir cómo las luces avanzaban por la pendiente y dibujaban un recorrido sobre la montaña ya entrada la noche.

La bajada tuvo una participación amplia de quienes forman parte de La Hoya durante la temporada. Entre los protagonistas estuvieron instructores de la Escuela de Esquí y Snowboard, alumnos y referentes de clubes, pisteros socorristas, colaboradores de montaña y trabajadores de distintas áreas del centro.

 

 

 

Una noche distinta en La Hoya

La Bajada de Luces volvió a reunir en una misma actividad a buena parte de la comunidad que sostiene la montaña durante el invierno. Detrás del espectáculo estuvieron también quienes trabajan todos los días en las pistas: pisteros socorristas, equipos de pisado, personal de informes, medios de elevación y colaboradores.

Con las luces descendiendo por la ladera y la cordillera como escenario, La Hoya cerró la jornada con una de esas postales que hacen diferente a una noche de esquí: más de un centenar de personas bajando juntas por la montaña y cientos de espectadores siguiendo el recorrido desde abajo.

 

 

 

 

 

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