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Abril histórico en Palisades Tahoe: nieve sin freno y la temporada se estira

Con más de 2 metros de nieve acumulada solo en abril, el resort californiano vuelve a sentirse en pleno invierno y apunta a seguir operando hasta mayo.

 

Mientras buena parte de los centros de esquí del hemisferio norte ya dieron por terminada la temporada, en Palisades Tahoe pasa todo lo contrario. Abril se transformó en un mes inesperadamente potente: una seguidilla de tormentas dejó un acumulado de más de 2 metros de nieve fresca y sigue sumando. La última tormenta aportó cerca de 30 centímetros en la parte alta de la montaña en apenas una noche.

Con este nuevo escenario, el total de la temporada supera los 9 metros de nieve. Un número que queda cerca del promedio histórico, pero que cobra más valor si se tiene en cuenta que marzo fue muy flojo, con temperaturas altas y poca nieve, lo que redujo considerablemente la base. Abril, en cambio, cambió la ecuación.

 

 

Hoy se vive en el resort como una vuelta al invierno. Las temperaturas más bajas, la nubosidad constante y las nevadas intermitentes están permitiendo sostener un manto de nieve profundo más allá de lo habitual para esta época del año. Incluso el tradicional evento de primavera, el Cushing Crossing, tuvo que ser reprogramado para el 2 de mayo.

Ubicado en la zona de Lake Tahoe, el centro se mantiene como el último gran dominio esquiable en operación dentro de la región. No por nada refuerza su apodo de “capital del esquí de primavera”, que este año parece más justificado que nunca.

 

 

El pronóstico sigue jugando a favor. Después de un último frente que todavía puede dejar entre 5 y 10 centímetros más en altura, se espera una breve mejora con algo de sol hacia el final de la semana. Pero el fin de semana volvería la inestabilidad, con un sistema débil que podría generar nuevas nevadas, incluso con una cota que podría bajar cerca de la base.

A largo plazo, el patrón se mantiene activo, con ingresos de humedad que podrían traducirse en precipitaciones casi diarias hacia fin de mes e incluso en los primeros días de mayo. Sin calor extremo a la vista, el deshielo se mantiene lento y eso abre la puerta a extender la operación más allá de lo habitual.

 

 

En este contexto, Palisades Tahoe ya proyecta mantener los medios en funcionamiento hasta principios o mediados de mayo, aunque sin una fecha de cierre definida. Todo va a depender, como siempre, de cómo evolucione la nieve en las próximas semanas.

Para aprovechar este tramo final, el resort también lanzó tarifas especiales de primavera, buscando atraer a quienes quieran estirar la temporada un poco más. Y con estas condiciones, la propuesta es difícil de rechazar.

En un año con altibajos, este cierre inesperado vuelve a confirmar algo que en la montaña es regla: hasta el último día, la nieve puede cambiarlo todo.

 

 

 

 

 

 

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