Un incendio durante los festejos de Año Nuevo sacudió al centro de esquí de Crans-Montana y dejó consternación en plena temporada invernal.
Una celebración que debía recibir el 1° de enero terminó en una de las peores tragedias recientes en los Alpes. Un incendio en un bar de Crans-Montana dejó al menos 47 víctimas fatales y más de un centenar de heridos, muchos de ellos en estado crítico. Mientras tanto, la montaña sigue en silencio.
El amanecer del viernes encontró a Crans-Montana envuelta en un clima enrarecido.. Este exclusivo centro de esquí de los Alpes suizos, habituado al ruido del invierno y a la energía de las vacaciones, despertó con un silencio pesado. Aun así, algunas familias con chicos, ya vestidos con equipos de esquí, intentaban mantener una rutina mínima y salían rumbo a las pistas, como si la montaña ofreciera un pequeño refugio ante el impacto de lo ocurrido.

El incendio se desató alrededor de la 1.30 de la madrugada del jueves en Le Constellation, un bar muy concurrido por jóvenes durante la temporada alta. Todavía no está claro qué originó el fuego, pero los relatos de testigos hablan de escenas devastadoras: personas intentando romper ventanas para escapar, otras saliendo a la calle con quemaduras, gritos y humo en medio de la noche alpina.
Según informaron las autoridades del cantón, de los aproximadamente 115 heridos, al menos 80 se encuentran en estado crítico. La identificación de las víctimas fatales será un proceso largo y doloroso: la policía advirtió que podría llevar días, incluso semanas, debido a la magnitud del desastre y al carácter internacional del público que suele visitar Crans-Montana en estas fechas.

Las redes sociales se llenaron rápidamente de pedidos desesperados para dar con personas desaparecidas. Jóvenes compartiendo fotos, nombres y mensajes en Instagram y Facebook, intentando encontrar alguna señal. “Probamos todo, pero no hay respuesta”, contó una adolescente que buscaba noticias de amigos que estaban en el lugar.
El bar tenía capacidad para unas 300 personas en su interior y unas 40 más en la terraza. Todavía no se sabe cuántos asistentes había exactamente al momento del incendio. Lo que sí llamó la atención de los investigadores es que, desde el exterior, el edificio no muestra grandes daños visibles: ni paredes ennegrecidas ni la terraza de madera afectada, lo que refuerza la hipótesis de que el foco del fuego habría estado en el subsuelo.
Las autoridades descartaron de plano que se haya tratado de un ataque. Entre los testimonios que circulan en medios suizos, franceses e italianos, varios coinciden en mencionar el uso de bengalas en botellas de champagne, parte de un “show” habitual del local. Videos difundidos en redes muestran cómo un resplandor anaranjado comienza a extenderse por el techo mientras algunos siguen bailando, sin dimensionar lo que estaba por suceder. En una de las grabaciones, incluso se ve a un joven intentando apagar las llamas con un paño, segundos antes de que la escena se transforme en caos total.

La fiscalía investiga ahora si el bar cumplía con todas las normas de seguridad y si contaba con la cantidad de salidas exigidas. Mientras tanto, la calle donde ocurrió la tragedia se convirtió en un espacio de duelo: cintas de seguridad que aíslan la zona, flores, velas en homenaje a los que perdieron la vida.
En plena temporada de nieve, cuando la montaña suele ser sinónimo de disfrute, esta tragedia sacude al mundo del esquí y deja una herida profunda en uno de los principales resorts de los Alpes.