Ubicado en los Alpes japoneses, el Corredor de Nieve de Tateyama es una de las postales invernales más impactantes del mundo: una calle que cada año queda cubierta por hasta 20 metros de nieve y que solo puede visitarse durante algunos meses.
Hay lugares del mundo donde la nieve no es solo parte del paisaje, sino la gran protagonista. En Japón, en pleno corazón de los Alpes del Norte, existe una calle que todos los años queda completamente sepultada bajo hasta 20 metros de nieve. Es el famoso Corredor de Nieve de Tateyama, una postal invernal que impacta incluso a quienes están acostumbrados a la montaña y al frío extremo.
Este corredor forma parte de la ruta alpina Tateyama Kurobe y se ganó fama internacional gracias a su entorno y a la magnitud de las nevadas. Cada invierno, la acumulación de nieve es tan grande que obliga a realizar un trabajo minucioso para poder reabrir la calle, que durante meses queda totalmente cubierta.

El clima en Japón es muy variado y, en esta zona de alta montaña, puede ser especialmente complicado. Por ese motivo, la ruta solo está habilitada durante una parte del año. Según la información oficial, en 2026 estará abierta del 15 de abril al 30 de noviembre, a unos 2.000 metros sobre el nivel del mar.
Para dejarla operativa, los equipos utilizan enormes máquinas quitanieve que recortan la nieve con ayuda de un GPS, formando una especie de pasillo entre paredes blancas gigantes.
El resultado es impresionante: paredes de nieve de varios metros de altura, que pueden mantenerse visibles hasta fines de junio si las condiciones acompañan. Un dato que sorprende a muchos visitantes es que el acceso al corredor es gratuito. El costo está en el traslado: los pasajes para recorrer la ruta alpina se compran online y forman parte de un circuito turístico muy bien organizado.




