Ver todas las notas

Marco Schwarz se impuso en Livigno y volvió a lo más alto en el Super-G

El austríaco ganó el Super-G de Livigno y confirmó su gran momento tras dos temporadas marcadas por lesiones. Fue su primera victoria en velocidad en la Copa del Mundo.

 

Marco Schwarz no iba a esperar otros 729 días para volver a festejar. Apenas seis días después de su triunfo en el slalom gigante de Alta Badia, el austríaco volvió a subirse a lo más alto del podio, esta vez en el Super-G de Livigno, en una carrera que marcó además el debut de la sede italiana en la Copa del Mundo de esquí alpino.

En una pista corta, bastante plana y técnica, que en la previa parecía sencilla pero terminó siendo traicionera, Schwarz supo marcar la diferencia. Aprovechó sus recursos de gigante, esquió con mucha limpieza y capitalizó los errores de varios rivales para quedarse con la victoria con un tiempo de 1:10.33, logrando así su primer triunfo en una prueba de velocidad.

 

 

Detrás del austríaco se ubicaron tres suizos: Alexis Monney, a 0.20 segundos, Franjo Von Allmen, a 0.25, y Marco Odermatt, que se quedó a las puertas del podio solamente a 0.29. Un final muy apretado, definido en los sectores más técnicos del circuito.

“Pasó bastante tiempo”, reconoció Schwarz tras la carrera, recordando que su único podio previo en Super-G había sido un segundo puesto en las finales de 2023. Sin embargo, el resultado no fue una sorpresa total: venía de terminar 13° en Val Gardena y de ganar confianza luego de su victoria en Alta Badia. “Desde Groeden siento que puedo volver a estar competitivo también en Super-G”, explicó.

 

 

La jornada fue complicada para el equipo austríaco, ya que Vincent Kriechmayr y Raphael Haaser, dos de los nombres fuertes de la disciplina, no lograron completar la carrera. Kriechmayr lideraba los parciales hasta que perdió el equilibrio en el tramo final, mientras que Haaser se pasó en una curva clave del sector medio.

Esto abrió el juego para los suizos, que aprovecharon la oportunidad. Monney firmó su mejor actuación de la temporada, especialmente en el último sector, donde marcó el mejor parcial del día. “Al principio de la temporada siempre cometía errores. Hoy salió todo y estoy muy contento”, señaló post carrera.

Von Allmen, por su parte, también tuvo motivos para festejar tras dos abandonos consecutivos. Con un esquí más controlado, logró meterse en el podio y sumar confianza. “No es una pista difícil, pero sí es difícil ser rápido. Cada pequeño derrape te hace perder tiempo”, dijo.

 

 

La Copa del Mundo de velocidad ahora tendrá una pausa en el arranque del 2026 hasta Wengen, el próximo 16 de enero. Livigno, que será sede olímpica para freestyle y snowboard, tuvo así un estreno alpino positivo. Y Schwarz se fue conforme: “Es la primera vez que corro acá y la verdad es que me gusta mucho”.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

8 + 17 =