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Marco Odermatt ganó en Garmisch y se afianza en la Copa del Mundo

Con una actuación contundente en la mítica Kandahar, Marco Odermatt se quedó con su cuarto descenso de la temporada en Garmisch-Partenkirchen y estiró su ventaja en la general de la Copa del Mundo, en un fin de semana que volvió a mostrar el dominio suizo.

 

Marco Odermatt volvió a lo más alto en el descenso y dio un paso fuerte en la recta final de la temporada alpina. El suizo se impuso en Garmisch-Partenkirchen, sumó su cuarta victoria de la temporada en la especialidad y consolidó su liderazgo tanto en el ranking del descenso como en la general.

Sobre la reconocida pista Kandahar, Odermatt marcó un tiempo de 1:47.57 y encabezó un podio completamente suizo. Alexis Monney fue segundo, a apenas 0.04 segundos, mientras que Stefan Rogentin completó el 1-2-3 con 1:48.55, casi un segundo más lento que el ganador.

 

 

La carrera había tenido varios cambios en el liderazgo parcial, pero todo cambió cuando Odermatt salió con el dorsal 10. Aunque no fue el más rápido en el sector superior, fue agresivo en la parte media y en el tramo conocido como “Hell”, donde construyó una ventaja que fue determinante.

Con esta victoria —la número 54 de su carrera en Copa del Mundo— el suizo refuerza su candidatura a un nuevo Globo de Cristal en descenso y mantiene una amplia diferencia en la clasificación general, donde suma 1.485 puntos, muy por delante de Lucas Pinheiro Braathen, que acumula 798.

Tras la carrera, Odermatt declaró: “Cada victoria es importante, pero no gané tantos descensos todavía, especialmente en distintas pistas, así que sumar en Garmisch, que es una de las grandes clásicas, me hace muy feliz”.

 

 

La atención también estaba puesta en Franjo von Allmen, flamante campeón olímpico de descenso en Milano Cortina 2026, donde consiguió tres medallas de oro (Descenso, Super-G y Gigante), convirtiéndose en el primer suizo en lograr ese triplete en unos mismos Juegos de Invierno.

En su primera presentación tras los Juegos, Von Allmen no pudo replicar esa actuación. Cometió algunos errores en su bajada y finalizó sexto con 1:49.04, a casi un segundo y medio del tiempo de Odermatt. En la tabla del descenso, se mantiene a 175 puntos de su compatriota, todavía con chances matemáticas cuando restan tres carreras en la especialidad.

 

 

El dominio suizo fue total en Garmisch. Monney estuvo a punto de robarle la victoria a Odermatt tras ser el más rápido en el tramo superior y mantener ventaja en los sectores intermedios, pero perdió velocidad en la parte final y cruzó la meta apenas 0.04 segundos detrás.

Con el Super-G del domingo cancelado por niebla, el fin de semana quedó reducido al descenso. El circuito continuará ahora en Kranjska Gora con pruebas técnicas, antes de regresar a la velocidad en Courchevel y cerrar la temporada en las Finales de Lillehammer.

Con tres descensos aún por disputarse, Odermatt no solo fortalece su liderazgo en la especialidad, sino que también se encamina a cerrar la temporada con un nuevo Globo de Cristal general, confirmando que, más allá del oro olímpico que se le negó, sigue siendo el esquiador más sólido y completo del circuito.

 

 

 

 

 

 

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