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Histórico: Valentina Greggio volvió a empujar los límites del esquí de velocidad

Diez años después de su primer gran hito, Valentina Greggio volvió a romper el récord mundial de esquí de velocidad en Vars. Con 248,270 km/h, la italiana no solo superó su propia marca, sino que reafirmó su dominio en la disciplina.

 

Hay marcas que parecen intocables, incluso para quien las consiguió. Pero Valentina Greggio demostró que no es su caso. Diez años después de haber establecido el récord mundial femenino de esquí de velocidad, la italiana volvió a hacerlo: alcanzó los 248,270 km/h en la pista de Vars y mejoró su propio registro por poco más de un kilómetro por hora. Un detalle mínimo en números, pero enorme en lo que representa.

La jornada tuvo de todo. Condiciones que arrancaron bien, pero que se fueron complicando con el paso de las horas por vientos constantes que demoraban la largada. En este deporte, donde cada variable cuenta, la espera se hace larga y la tensión crece. Greggio, sin embargo, se mantuvo fuerte. Esperó su momento y cuando se tiró, no falló.

 

 

“Era el día”, contó después. Y no fue casualidad: el nuevo récord llegó justo en el aniversario de su primera gran marca, en 2013. Una coincidencia que le suma un condimento especial a una conquista que venía buscando hace años. Durante semanas había tenido buen material y rendimiento —incluso venía de ganar el oro en el Mundial— pero no terminaba de sentirse cómoda con el seteo. Esta vez, con decisiones tomadas casi al límite y saliendo desde lo más alto de la pista, encontró lo que necesitaba.

En el esquí de velocidad —el deporte no motorizado más rápido del mundo— las diferencias son mínimas, por eso, mejorar un récord propio después de tanto tiempo tiene un valor enorme. Además, su marca la deja cada vez más cerca del registro absoluto, que sigue en manos del francés Simon Billy con 255,50 km/h.

 

 

Lo de Greggio no sorprende, su trayectoria es impresionante: acumula 55 victorias en Copa del Mundo, múltiples títulos y una constancia que la convirtió en la gran referencia del esquí de velocidad femenino. Este nuevo logro, además, llega en un contexto ideal: viene de ser campeona del mundo —su séptimo título— y de sumar otra Copa del Mundo a su vitrina, cerrando la temporada con un triplete que habla de su vigencia.

El esquí de velocidad es una disciplina extrema, donde el margen de error es prácticamente nulo. Trajes aerodinámicos, cascos especiales y pistas diseñadas para ir al máximo sin girar: todo está pensado para alcanzar velocidades que impresionan. 

Mientras tanto, Greggio sigue haciendo historia. Porque no solo se trata de ser la más rápida, sino de sostenerlo en el tiempo y, cuando aparece la oportunidad, ir un poco más allá. 

 

 

 

 

 

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