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Pinheiro Braathen mete presión en el Gigante y deja abierto el Globo de Cristal

Apenas tres semanas después de hacer historia para Brasil en los Juegos Olímpicos, Lucas Pinheiro Braathen volvió a destacarse con una gran victoria en el slalom gigante de Kranjska Gora.

 

El brasileño Lucas Pinheiro Braathen atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Apenas tres semanas después de convertirse en el primer campeón olímpico de invierno de Brasil, volvió a destacarse en la Copa del Mundo de Esquí Alpino con una victoria clave en el slalom gigante disputado en Kranjska Gora, Eslovenia.

El triunfo no solo significó su primera victoria en un gigante representando a Brasil, sino que además le permitió recortar de manera importante la diferencia con Marco Odermatt en la pelea por el Globo de Cristal de la especialidad.

 

 

Con dos bajadas muy sólidas bajo el sol esloveno, Braathen sumó 100 puntos fundamentales. El suizo Loïc Meillard terminó en segundo lugar, mientras que el austríaco Stefan Brennsteiner completó el podio.

La carrera también tuvo impacto directo en la clasificación del gigante: el noruego Atle Lie McGrath finalizó cuarto y relegó a Odermatt al quinto puesto. Con ese resultado, la ventaja del suizo en la tabla de la especialidad se redujo a 48 puntos, cuando queda solo una carrera por disputarse y el ganador puede sumar 100 puntos.

Los últimos resultados muestran el gran presente de Braathen. Desde mediados de diciembre acumuló dos victorias, cuatro podios y cinco top cinco en sus 12 carreras entre Copa del Mundo y Juegos Olímpicos.

El propio brasileño explicó cuál es su enfoque desde los Juegos Olímpicos: “Estoy esquiando con mucha felicidad, con mucha alegría. Lo único que he intentado hacer desde los Juegos Olímpicos es disfrutarlo, mientras intento combinar eso con prepararme para algunas últimas carreras difíciles, con mucho en juego”.

 

 

En la primera manga se lo vio muy liviano sobre los esquíes. En la segunda tampoco cometió errores pese a un trazado directo, algo poco habitual para un gigante.

“Fue realmente muy diferente, el trazado de la segunda manga era casi de descenso”, explicó Braathen. “En el plano ni siquiera giraba durante cuatro o cinco puertas consecutivas”.

 

 

Para el brasileño, esa variedad es parte de la esencia del esquí alpino. “De eso se trata el esquí: de demostrar que sos rápido en las rectas y también en los trazados más curvos y desplazados. Y al final del día, el que se lleva el Globo es el mejor en general”.

También destacó el trabajo que hay detrás de su rendimiento. “Entreno todos los días para estar preparado para lo que pueda pasar. Estoy muy orgulloso de la actuación de hoy, realmente lo estoy”.

 

 

La lucha por el Globo de gigante no se limita a Braathen y Odermatt. El suizo Loïc Meillard también mantiene sus chances tras sumar su tercer podio en las últimas cinco carreras, una racha que incluye dos victorias.

Meillard quedó a 89 puntos de Odermatt y a 41 de Braathen, por lo que necesitará una combinación de resultados favorable en la última carrera de la disciplina, que se disputará el 24 de marzo en Lillehammer, Noruega.

“Es una buena sensación”, comentó el suizo. “Pasaron dos semanas desde los Juegos Olímpicos, así que tuvimos un buen descanso. Buen descanso y entrenamiento, pero nunca se sabe realmente si tu nivel sigue siendo lo suficientemente bueno como para pelear adelante. Poder hacerlo es genial”.

 

 

Con una sola carrera de gigante por delante, la definición del Globo promete mucha adrenalina. Y con Braathen en este nivel, la pelea con Marco Odermatt está lejos de estar definida.

 

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