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15 años del debut de Mikaela Shiffrin: una leyenda que sigue haciendo historia

La estadounidense llega a Åre para disputar su carrera número 300 en la Copa del Mundo y quedar a un paso de otro Globo de Cristal.

 

Hace exactamente 15 años, una adolescente de apenas 15 años se paraba por primera vez en la salida de una carrera de Copa del Mundo. El 11 de marzo de 2011, en Spindleruv Mlyn, la joven Mikaela Shiffrin debutaba en el máximo circuito del esquí alpino.

Ese primer fin de semana pasó casi desapercibido. En el slalom gigante no logró clasificarse para la segunda manga y, al día siguiente, tampoco consiguió meterse entre las treinta mejores del slalom. Sin embargo, aquel comienzo discreto fue el punto de partida de la carrera más extraordinaria que haya visto el esquí.

 

 

Todo cambió muy rápido. En la temporada siguiente empezó a mostrarse como una de las nuevas figuras del circuito. El 29 de diciembre de 2011 consiguió su primer podio en la Copa del Mundo en Lienz, donde terminó detrás de dos campeonas como Marlies Schild y Tina Maze.

Apenas un año más tarde llegó su primer triunfo. Fue el 20 de diciembre de 2012 en Åre, una pista que con el tiempo se convertiría en uno de los escenarios más importantes de su carrera. Allí no solo consiguió victorias, sino también el título mundial de 2019 y, tres años atrás, el récord histórico de triunfos en la Copa del Mundo que hasta entonces pertenecía al legendario Ingemar Stenmark.

 

 

El próximo sábado, en el slalom gigante de Åre, Shiffrin alcanzará otra cifra impresionante: su participación número 300 en la Copa del Mundo.

Y lo hará en un momento clave de la temporada. La estadounidense lidera la clasificación general con 125 puntos de ventaja sobre la alemana Emma Aicher y con varias carreras técnicas por delante —dos gigantes y dos slalom— que podrían acercarla a su sexto Globo de Cristal.

Si lo consigue, igualará el récord histórico de la austríaca Annemarie Moser-Proell.

En la pelea también aparece la suiza Camille Rast, que se mantiene a 178 puntos de la líder, mientras que otras figuras como Federica Brignone o Lara Gut-Behrami siguen en la pelea dependiendo de cómo se cierre la temporada.

 

 

Ahora el circuito vuelve a Åre, un escenario que forma parte del ADN deportivo de Shiffrin. Allí celebrará sus 300 carreras en la Copa del Mundo y, de paso, buscará sumar otra victoria para seguir sumando récords.

Quince años después de aquel debut casi anónimo en República Checa, la chica que no logró clasificarse a la segunda manga se transformó en la gran leyenda del esquí alpino. Y todavía parece tener muchas páginas por escribir.

 

 

 

 

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